Descubre a las fascinantes criaturas que habitaron el mundo mucho antes que nosotros.
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domingo, 16 de abril de 2017

Edestus




Nombre: Edestus
Época: Carbonífero Superior (Hace 306 millones de años)
Tamaño: 6 metros
Localización: Inglaterra, Rusia y Estados Unidos

El Edestus era un extraño tiburón que surgió en los océanos del Carbonífero Superior y sobrevivió a la extinción masiva del Pérmico-Triásico, extinguiéndose finalmente en el Triásico Superior.
Lamentablemente de este curioso tiburón sólo se han conservado sus dientes y su mandíbula. Por lo que su aspecto y tamaño son especulativos. Aun así, teniendo como referencia a otros tiburones de la época, se estima que la mayor especie de Edestus llegaba a alcanzar tamaños de hasta 6 metros de longitud, el tamaño del gran tiburón blanco, convirtiéndose en uno de los mayores depredadores marinos de su época.
Lo más raro de este animal son sus dientes en forma de tijera. Por ello se piensa que estaba emparentado con otros tiburones con dentaduras extrañas como el Helicoprion.
Al contrario que los tiburones modernos que reemplazan los dientes gastados por los nuevos, el Edestus no lo hacía. Esto provocaba que los dientes nuevos empujasen a los desgastados hacia adelante, sobresaliendo de su boca.  De esta manera, que ocurría tanto en la mandíbula inferior como en la superior, creaba su característica dentadura en forma de tijera.
Como solo conocemos sus dientes y mandíbulas, es difícil saber exactamente los métodos de caza del extraño tiburón. Una hipótesis dice que el Edestus cortaba a sus presas, usando la mandíbula como si fueran unas tijeras. Pero la hipótesis que se piensa que es más acertada nos dice que el tiburón nadaba a grandes velocidades hacia su presa, golpeándola con sus mandíbulas en un costado. Esto provocaría grandes heridas en la presa causándole la muerte al poco tiempo por desangramiento, pudiéndola devorar tranquilamente, o la mataría instantáneamente. Está idea está refutada por unas mandíbulas fuertes y robustas, dándole validez a la hipótesis.
Aun sabiendo estos datos, existen dudas de su forma de caza. Su dentadura provocaba una mayor resistencia al nado, necesitando una mayor cantidad de energía para nadar. Además, el impacto de su mandíbula con el agua provocaría turbulencias en las aguas cercanas, alarmando a las presas del carnívoro. Por ello se piensa que el Edestus era un depredador especializado, es decir, sólo cazaba un cierto tipo de presa. Una vez extinta su presa, el tiburón no puedo adaptarse y también se extinguió.
Las presas comunes del Edestus serían los peces y los crustáceos.


Tamaño del Edestus giganteus con una persona de 1,8 metros de largo.

domingo, 9 de abril de 2017

La enciclopedia ilustrada de los dinosaurios y otros animales prehistóricos




Datos generales sobre el libro

Nombre: La enciclopedia ilustrada de los dinosaurios y otros animales prehistóricos
Autor: Dougal Dixon
Año de publicación: 2008 en Reino Unido. 2010 en España.
Editorial: Ediciones Omega
Encuadernación: Tapa dura
Impresión: Color
Número de Páginas: 512
Medidas: 170 cm (ancho) x 220 cm (alto)
Precio: 40-45 Euros

Información del contenido

El libro está dividido en 2 partes principales: La introducción hasta la página 62 y la enciclopedia propiamente dicha hasta el final del libro.

Introducción:
En la introducción el libro nos habla sobre términos generales para introducirnos en la temática. Nos habla de varias cosas: la escala geológica, la evolución de los animales, su clasificación desde sus comienzos (reptiles, dinosaurios, aves y mamíferos), la anatomía de los dinosaurios, su dieta, las marcas que han perdurado (huellas, fósiles),  como eran su hábitats, sus forma de vida, su extinción, lugares idóneos donde se produjeron los fósiles y varios temas generales más.

Enciclopedia:
Está parte es la principal del libro, donde se muestran las fichas de los dinosaurios y de muchos animales prehistóricos que vivieron desde la época devónica hasta cerca de nuestros días.
Contiene cerca de 1000 animales ordenados  primero según la época en la que vivieron y después según su parentesco. Más o menos cada dos páginas contiene 4 animales prehistóricos relacionados entre sí, cada uno con su correspondiente ilustración, ficha detalla y explicación de sus características y comportamiento. Además cada dos páginas, el libro nos muestra un pequeño recuadro donde nos explica alguna información del grupo de animales correspondiente o alguna curiosidad interesante.
Los animales que trata el libro son los tetrápodos, es decir, todos los animales vertebrados excepto los peces. Aunque el término significa “cuatro pies”, el grupo de los tetrápodos también abarca a las aves y a los animales que no tienen pies, pero que sus ancestros sí los tenían, como por ejemplo las serpientes.  En conclusión, el libro nos muestra a todos los vertebrados, excepto los peces, desde la época del Devónico con los primeros anfibios hasta enseñarnos a nuestros primeros ancestros, los primates.

Ejemplo del interior del libro



Mi opinión personal

Nivel de adquisición: Imprescindible.

Ventajas: Su introducción explica cosas interesantes, de forma sencilla,  como la clasificación de los animales o los hábitats donde vivieron. Todo ello acompañado de representaciones muy bonitas. A mí me gustó conocer las trampas naturales donde perecieron los animales y donde se pudieron conservar mejor sus fósiles, como por ejemplo las pozas de brea.
El libro es una gran obra que nos muestra muchísimos animales, casi 1000, no conozco ningún otro libro con tantos animales prehistóricos. Cada uno con un dibujo muy bien realizado que nos da una idea muy acertada de cómo sería el aspecto real del animal. Además nos ofrece una breve explicación, sencilla de entender, para que conozcamos mejor cómo sería su comportamiento y sus rasgos. El libro me encanta porque abarca a una gran gama de animales, anfibios, reptiles, dinosaurios, mamíferos, etc. La mayoría de los libros de está temática solo se centran en algunos dinosaurios, pero el libro de Dougal abarca muchísimos animales con unos dibujos, que en mi opinión, son muy buenos.
Gracias a este libro se aprende mucho sobre las criaturas del pasado. Además, conocerás animales que nunca antes habrás visto.

Desventajas: Pocas desventajas tiene el libro y las que tiene, para mí, son irrelevantes, ya que considero al libro como imprescindible. Pero comentaré dos: los animales aunque tienen una explicación de sus características y rasgos, resulta, algunas veces, algo breve. Cuando te interesa un animal en concreto no puedes evitar buscar en otros libros o en internet algo más de información y detalles debido a esa explicación corta.
El otro “inconveniente” podría ser el tamaño del libro. Me refiero a dimensiones, no al número de páginas. Quizás algo pequeño, aunque la da una rasgo característico, en comparación a otras enciclopedias de animales.

Conclusión: Libro imprescindible para todo aquel al que le guste la temática dada la gran cantidad de animales prehistóricos que abarca, sus geniales ilustraciones, sus sencillas explicaciones fáciles de entender, sin vocabulario demasiado técnico, y su gran valor educativo.





domingo, 2 de abril de 2017

Eogyrinus




Nombre: Eogyrinus (Primer Renacuajo)
Época: Carbonífero Superior (312 – 306 millones de años)
Tamaño: 4,5 metros de longitud
Localización: Norte de Inglaterra

El Eogyrinus fue uno de los mayores anfibios del Carbonífero, con una longitud de 4,5 metros.
Este gran anfibio pasaba la mayor parte de su vida en el agua, siendo un nadador de movimientos rápidos gracias al balanceo de su larga cola, que era como una aleta. Esto se deduce por el tamaño de sus cortas patas, poco eficaces para adquirir grandes velocidades en tierra.  Su cuerpo alargado y sinuoso era perfecto para su hábitat, el bosque pantanoso, ya que podía moverse sin dificultad por las aguas llenas de obstáculos como las raíces de los grandes árboles de su época y, además, poder atrapar a sus presas en lugares ocultos. Sus pequeñas extremidades eran útiles para evitar quedarse atrapado entre las plantas acuáticas o raíces.
El Eogyrunus acechaba a la espera de sus víctimas de la misma forma que hacen hoy los cocodrilos, siendo su principal fuente de alimento el pescado.


En la imagen vemos al Eogyrinus comparado con una persona de 1,8 metros.

domingo, 26 de marzo de 2017

Meganeura





Nombre: Meganeura (Grandes Nervios, debido a los nervios de sus alas)
Época: Carbonífero Superior (Hace 300 millones de años)
Tamaño: 1 metro de longitud. 75 centímetros de envergadura.
Localización: Europa

El Meganeura era una libélula monstruosa. La reina de los cielos carboníferos.
Con una envergadura en sus alas de casi 1 metro, tenía el tamaño de un águila. Es la mayor especie conocida de insecto que jamás ha existido en la Tierra. Se piensa que su gran tamaño fue provocado por la atmósfera superoxigenada del período Carbonífero. En aquel período grandes bosques pantanosos liberaban oxígeno a la atmósfera lo que provocó un aumento en los niveles de oxígeno, llegando a ser un 35 % de la composición en la atmósfera carbonífera y no un 21% como en la actual. Los insectos tienen un tamaño limitado por la cantidad de oxígeno que pueden respirar  y, al haber mucho más oxígeno en dicho período, provocó un aumento del tamaño de los insectos, como por ejemplo en las libélulas, como el Meganeura.
El Meganeura eran un insecto depredador que se alimentaban de otros insectos e incluso de pequeños anfibios y reptiles. Volaba a gran velocidad por encima de sus presas y gracias a una gran visión provocada por unos ojos grandes y compuestos, localizaba a su presa y la atrapaba con sus patas. Además, una fuerte mandíbula provocaba grandes mordiscos.
A finales del período Carbonífero los grandes bosques fueron mermando por culpa del descenso de las temperaturas y los niveles de oxígeno decayeron, lo que provocó la extinción de los grandes insectos como el Meganeura.


El Meganeura comparado con una persona de 1,80 metros.

domingo, 19 de marzo de 2017

El Período Carbonífero




El Carbonífero es un período de la Tierra que comenzó hace 360 millones de años y finalizó hace 300. Debe su nombre a enormes depósitos de carbón que se produjeron en esa era.
La Tierra era muy diferente a como es hoy, en el norte estaba el continente de Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica (la unión de Europa y América del Norte), y al sur el enorme continente de Gondwana.
Durante este período hubo mucha actividad tectónica, ya que los continentes empezaron a reunirse para crear a finales de la era el gran contiene de Pangea.
Al principio del Carbonífero las temperaturas fueron cálidas y húmedas permitiendo que inmensos bosques pantanosos se expandieran. Pero el gran continente de Gondwana fue moviéndose hacia el sur lo que provocó su glaciación que duraría todo el período. Está glaciación provocó un cambio en las temperaturas tornándose más secas, aun así, en los trópicos los grandes bosques pantanosos continuaron sin verse afectados hasta el final del Carbonífero donde empezaron a mermar.
En todo el período grandes bosques pantanosos se extendían por los continentes, en ellos habitaban árboles gigantescos de más de 40 metros, como el Lepidodendron. Gracias a los depósitos orgánicos de los restos vegetales de estos bosques se producirían los mayores depósitos de carbón, que hoy día seguimos quemando.
Estos grandes bosques provocaron un bombardeo masivo de oxígeno a la atmósfera carbonífera cuyo porcentaje sería mayor que en la atmósfera actual, siendo de un 35% y no de un 21% como en la actual. Esta atmósfera rica en oxígeno propició el aumento del tamaño de los insectos y artrópodos, cuyos tamaños están limitados por la cantidad de aire que son capaces respirar. Grandes insectos y artrópodos habitaron en el Carbonífero como la gran libélula, Meganeura tan grande como un halcón, o ciempiés gigantes de la longitud de un coche como el Arthropleura. Pero esta atmósfera hiperoxigenada que había contribuido al crecimiento de los insectos y artrópodos era muy volátil, una tormenta eléctrica podría haber provocado grandes explosiones e incendios.


El Carbonífero fue la época de los anfibios, que se expandieron por todos los continentes. Tuvieron muchas formas y tamaños diversos, aunque generalmente tenían forma como de cocodrilo y un modo de vida similar. Algunos de estos anfibios con el fin de conquistar la tierra y no verse tan ligados al agua, desarrollaron pieles duras y escamosas para poder aguantar más tiempo fuera de ella.  Pero no era suficiente para poder desligarse del agua, ya que debían de depositar sus huevos en ella. Para evitar ese problema, los anfibios evolucionaron en seres amnióticos, es decir, eran capaces de producir huevos con cáscara para proteger al embrión y retener los fluidos, al mismo tiempo que permitía la entrada del oxígeno.
Más adelante surgieron los primeros reptiles, cuyas primeras formas eran parecidas a los lagartos actuales.